silenciosa, con la boca clausurada por hilos cosidos por mi, para que ni en muerte digas nuestros secretos
... no ha sagrado nunca tu boca protestando por no poderla abrir..
adentro se esconde una niebla espesa, una niebla permanente, una niebla que al mismo tiempo da calor, como hielo que arde
..y da calor en un lugar obscuro.. y ahí es donde me encuentro yo
desolada en el paseo de los murmullos que jamás se
han oído, y de los gemidos de tu dolor que solo yo puedo oír.
Aunque yo se que algún día esa cueva desaparecerá por un grito desesperado, y veré al fin un rojo amanecer, y tu suspiro.. me aventará hacia afuera.
[SANTO TOMAS CANINO]
Este obra está bajo una
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